Agora, noche, si que a oscuras quedo,
pues un sol hasta aquí tuve delante,
libre de amor entré, ya salgo amante;
reíame antes de él, ya llorar puedo.
¡Ay amorosa voz, oscuro enredo!
cifrad vuestra aventura en sólo un guante;
que si iguala a su música el semblante,
victorioso quedáis, yo os lo concedo.
¡Cuándo más descuidado, más rendido!
¡Sin saber a quien quiero, enamorado,
asaltando murallas, y vencido!
Mas ¡dichoso rapaz, vuestro cuidado,
si sacando quien es por el vestido,
la suerte echáis, no en blanco, en encarnado!