Veloz, si triste, rompe el aire vago,
progre ya Tarcia, por España trueca
cruzada el pecho de sangrienta beca,
llorando canta el miserable estrago.
Almas que escuchan el sonoro halago,
riegan ya fuentes el arena seca
O cielo dijo a quien tan fiero peca,
mal se dilata su debido pago.
El gran Tonante oyó tu oración breve,
y un rayo arroja su furor divino,
con que Aterco y su palacio abrasa.
Pecador olvidado, no te mueve
el duro caso? Pues de tu vecino
un calegón ardiendo está la casa