¿Qué sed es esta amor de hidropesía,
que tus entrañas tienen por mi llanto?
¿Es posible cruel que bebas tanto?
Ya con la muerte bebes a porfía.
Tomar ser de mis lágrimas podría
otro diluvio causador de espanto:
otro mortal Fitón de mi quebranto,
expuesto al arco de la ingrata mía.
Pero es tu fuego tal tirano arquero,
que es echar a una fragua humedad poca,
echarle de mi llanto un mar entero.
¿Cuál parte di de fiera amor te toca?
¿Y a mí que eterna parte cuando muere?
Ni tú te hartas; ni el llorar se apoca.