Bastarda error de edades imperfectas,
hechicera que ligas quien te trata,
hidrópica sedienta de oro y plata,
sierva que al dueño que te herró sujetas.
Sombra oculta en las partes más secretas,
necia merced que a tantos Midas mata,
torpe que al cojo que te sirve ingrata,
le pones sobre el hombro las muletas.
Ladrona de tu honor, honor de hormigas,
vituperada de las simples aves,
raíz que abrojos da, pudiendo espigas.
¿Qué intentas siempre vigilando llaves,
qué miserable, qué? si a nadie obligas,
y ni de gustos ni descansos sabes.