Estas púrpuras rosas, que a la Aurora,
se le cayeron hoy del blanco seno,
y en vaso de pintadas flores lleno,
¡oh dulces auras! os ofrezco ahora;
si defendéis de mi divina Flora
con vuestras alas el color moreno
del sol, que, ardiente y de piedad ajeno,
su rostro ofende, porque al campo dora.
¡Oh hijas de la tierra peregrinas!
mirad si tiene mayo en su guirnalda
más frescas rosas, más bizarras flores;
llorando les dio el alba perlas finas;
el sol colores; mi afición la falda
de mi hermosa Flora, y ella olores.