Ingenio fértil rico Peregrino
nunca visto mayor de los mortales,
extremos de belleza celestiales,
singular muestra del poder divino.
Donaire que al pesar cierra el camino,
entredicho sabroso de los males,
milagro entre las obras naturales,
honra, ser, y valor, de lo más fino.
Nadie piense atinar a celebrarte,
jamás de la manera que mereces,
aunque estuviese Apolo de su parte.
Remontándose al cielo algunas veces,
a caso, con el bien de contemplarte,
celebrara, lo menos que le ofreces.