Si Celia duerme, amor lo mismo hace,
y si los claros, bellos, dulces ojos,
abre, para quitar cien mil despojos,
aquello es lo que a Amor le satisface.
Para Celia, y amor la contra hace,
porque es imitador de sus antojos,
y así de su placer, o sus enojos,
se agrada siempre amor, o se desplace.
Adonde Celia parte, va con ella,
y adonde Celia para, está parado,
que un momento no vive amor sin ella.
Y en esto sólo se ha diferenciado,
que es áspera, cruel, ingrata, ella,
y amor, humilde, manso, y regalado.