«De ti muerto, Jesús, nace la vida
que muriendo a la muerte diste muerte,
y de tu amor nos vino aquella muerte
que nos levanta a nueva y mejor vida.
Muerte más venturosa que la vida,
pues libra al hombre de la eterna muerte,
y así mayor trazo que tu muerte
nunca lo tuvo ni tendrá la vida
del sentido, la vida de la muerte,
porque su muerte puede darte vida
que no tema las fuerzas de la muerte.
Muriendo vivo y muero estando en vida,
y estoy tan deseoso de esta muerte
que por poder morir amo la vida.»