Yo fundo en el arena, abrazo el viento,
escribo en agua y de la luz del cielo
privar procuro de ordinario el suelo,
siempre que aliviar pienso mi tormento.
En medio del invierno helado intento
cubrir los campos de un florido velo,
y trocar en regalo el desconsuelo
y del sol detener el movimiento.
Labrar en un diamante fino quiero
varias figuras con la blanda cera,
y hacer gloria el reino del espanto.
Y enternecer con ruegos una fiera,
cuando de Silvia el corazón de acero
procuro que se ablande con mi llanto.