Mira que negro amor, o qué no nada,
que sin porqué se hace de los Godos,
sabiendo que en la tierra saben todos,
que es hijo de una dama muy taimada.
Llamadle Dios, es cosa que me enfada,
porque se el trato ya que hace a todos
aunque de amantes por diversos modos,
siempre ha sido su fama celebrada.
Lo que él puede hacer es dar enojos
en cambio de placer, y de contento,
porque sin vista parte sus despojos.
Y no vale con el merecimiento,
que como trae vendados ambos ojos,
los bienes, y los males da sin tiento.