Skip to content
1827–1904

Un guardapelo

Ángel María Dacarrete

¡Oh, tú tocaste su virgíneo pecho! ¡Tú coronaste su cabeza un día! ¡Comprimiendo latidos de agonía a mi apenado corazón te estrecho!

Trocada viendo en funerario helecho la blanca flor de la esperanza mía, ¡recuerdo de mis horas de alegría cuál te idolatro en lágrimas deshecho!

Casto beso te imprima el labio ardiente y en ti beba las gotas de su llanto, bálsamo celestial a mi amargura ¡Queda divino don siempre pendiente

de mi pecho, morada del quebranto, de un amor infelice sepultura!

Cookies on Poetry Cove

We use cookies to remember your language preference and — only with your consent — to learn how Poetry Cove is used. You can change your mind any time.
Un guardapelo · Ángel María Dacarrete · Poetry Cove