¡Oh venturosa, levantada pluma
que en la empresa más alta te ocupaste
que el mundo pudo, y que al fin mostraste
al recibo y al gasto igual la suma!,
calle de hoy más el escritor de Numa
que nadie llegará donde llegaste,
pues en tan raros versos celebraste
tan caro capitán, virtud tan summa.
¡Dichoso el celebrado, y quien celebra,
y no menos dichoso todo el suelo,
que tanto bien goza en esta historia,
en quien envidia o tiempo no harán quiebra;
antes hará con justo celo el cielo
eterna más que el tiempo su memoria!