Bien puse yo valor a la defensa
del duro encuentro y amoroso asalto;
bien levanté mi presunción en alto
contra el rigor de la notaria ofensa.
Mas fue tan reforzada y tan intensa
la batería, y mi poder tan falto,
que, sin coger amor de sobresalto,
me dio a entender su potestad inmensa.
Valor, honestidad, recogimiento,
recato, ocupación, esquivo pecho,
amor con poco premio se conquista.
Así que, para huir el vencimiento,
consejos jamás fueron de provecho:
de esta verdad testigo soy de vista.