Skip to content
1851–1906

La muerte del esclavo

Mercedes Matamoros

Por hambre y sed y hondo pavor rendido, del monte enmarañado en la espesura, cayó por fin entre la sombra oscura el miserable siervo perseguido

Aún escucha a lo lejos el ladrido del mastín, olfateando en la llanura, y hasta en los brazos de la muerte dura del estallante látigo el chasquido

Mas de su cuerpo de la masa yerta no se alzará mi voz conmovedora para decirle: ¡Lázaro, despierta! ¡Atleta del dolor, descansa al cabo!

Que el que vive en la muerte nunca llora, y más vale morir que ser esclavo.

Cookies on Poetry Cove

We use cookies to remember your language preference and — only with your consent — to learn how Poetry Cove is used. You can change your mind any time.