Esta pira que admiras erigida,
no es de algún plebeyo monumento,
ni de esclavo infeliz, que su avariento
dueño encerró en mazmorra forajida
A Glaucia sella, prenda tan querida,
cuando digna en Melior de sentimiento,
por quien, aun no capaz de entendimiento,
gozó de libertad lo que de vida.
A lo hermoso en costumbres, y en su cara
esto se dio, y debió ¿Quién más afable,
y quién más lindo que al Sol vencía?
Breve es la edad, y la vejez es rara
en prodigios Si quieres sea durable
lo que amas, no te agrade en demasía