Rompiendo el arca, el oro que escondía
podrá el ladrón robarte codicioso;
y tu palacio grande y ostentoso
postrará por el suelo llama impía
La propiedad, y el logro que debía,
te negará el deudor menesteroso,
y tu colono, en vano cuidadoso
al campo estéril la semilla fía
Tu mayordomo engañará mujeres,
y tus cargadas naves crespas olas
sumergirán con todas sus grandezas
Sólo en efecto, lo que a pobres dieres,
libre verás de la fortuna, y solas
las que dieres, tendrán siempre riquezas.