Este es aquel Vesubio celebrado,
cuyas vides con pámpanos frondosos,
lagos de néctar, vinos generosos,
llenaron de su fruto sazonado.
Centro de Baco, más que Nise amado,
entre coros de sátiros gozosos,
donde en soberbios templos majestuosos,
Venus y Alcides tanto se han honrado.
Ya en estériles llamas con espanto
a pavesas lo admira reducido
de su poder, pesando al Jove ahora
Y aun el cielo de ver destrozo tanto,
encapotado, triste y afligido,
si el llover es llorar, de pena llora.