¿Por qué a mi helada soledad viniste
cubierta con el último celaje
de un crepúsculo gris? Mira el paisaje,
árido y triste, inmensamente triste
Si vienes del dolor y en él nutriste
tu corazón, bien vengas al salvaje
desierto, donde apenas un miraje
de lo que fue mi juventud existe
Mas si acaso no vienes de tan lejos,
y en tu alma aun del placer quedan los dejos,
puedes tornar a tu revuelto mundo.
Si no, ven a lavar tu ciprio manto
en el mar amargísimo y profundo
de un triste amor o de un inmenso llanto