El sonrosado albor de la mañana
inunda con su luz monte y pradera,
y de amor y consuelo mensajera,
da sus ecos al aire la campana
Rechina el trillo que la mies desgrana;
busca el zagal su hermosa compañera,
y la turba de pájaros parlera
de un nido al otro nido vuela ufana
Todo es reposo y calma y armonía;
sin que su azul empañe nube alguna
convidando al placer despunta el día:
Y rica de esperanzas y fortuna,
su bendición a Dios la madre envía
arrodillada al lado de la cuna.