Ocasión de mis penas, Lidia ingrata,
si vos gustáis que tanto viva en ellas,
que antes muera la luz de las estrellas
de vuestro cielo, que tan mal me trata,
o que el tiempo, que todo lo arrebata,
seque las frescas rosas sin cogellas,
de vuestros labios, y esas trenzas bellas,
de oro lino, las mude en blanca plata.
Se mudara también mi pensamiento,
si aguardáis a mudar vuestra clemencia
a tiempo que os castigue su mudanza;
que en vano sentiréis el mal que siento,
cuando os doblen la amarga penitencia
vuestro arrepentimiento y mi venganza