¿Qué temes al morir, por qué procura,
hombre, tu afecto vida tan ajena
de propios bienes y de males llena,
tan bien guardada cuanto mal segura?
La muerte es fin de tu prisión oscura,
y por quien gozarás la paz serena
de aquella vida donde no la pena
sino la gloria para siempre dura
Y aunque es la muerte horrenda, no te espante,
que tu bien solicita, pues intenta
que vivas inmortal después de muerto
Dime, ¿ no será loco el navegante
que se quiere quedar en la tormenta
y no llega a descansar al puerto?