«Aquí del Conde Claros», dijo, y luego,
le agregaron a Lope los secuaces,
con la Estrella de Venus mil Rapaces,
y con mil soliloquios sólo un ciego.
Con la espada un lanudazo Lego,
con la Arcadia dos Dueñas incapaces,
tres Monjas con la Angélica locuaces,
y con el Peregrino un Fray Borrego.
Con el Isidro un Cura de una Aldea,
con los Pastores de Belén Burguillo,
y con la Filomena un Idiota.
Vínose Tifis de la Dragontea,
candil, farol de la estampada flota,
aquella gente sigue a este caudillo.