Divino sucesor del nuevo Alcides,
que puso en Francia, Italia, África y Flandes
pirámides más altas y tan grandes
que fueron gloria de cristianos Cides.
Puesto que ahora, como tiernas vides,
de tus pasados en los troncos andes,
cuando esos brazos tan heroicos mandes
verá la Fama que sus pasos mides.
Tú que de aquellas águilas desciendes,
que miraron del sol la excelsa llama,
serás el Fénix que hoy su fuego enciendes;
y entonces yo donde tu amor me llama
iré seguro, que mi bien pretendes,
y a sombra de tus hechos tendré fama.