No me quejara yo de larga ausencia
sí como todos dicen fuera muerte;
mas pues la siento, y es dolor tan fuerte,
quejarme puedo sin pedir licencia.
En nada del morir tiene apariencia,
que si el sueño es su imagen, y divierte
la vida del dolor, tal es mi suerte
que aun durmiendo no he visto su presencia.
Con más razón la llamarán locura,
efecto de la causa y accidente,
si el no dormir es el mayor testigo.
Oh ausencia peligrosa y mal segura,
valiente con rendidos, que un ausente
en fin vuelve la espalda a su enemigo.