Si el Espíritu Santo os va dictando,
discípula del sol, luna estudiosa,
la luz que os comunica milagrosa,
¿qué Serafín alcanza más mirando?
Lince del cielo sois, que penetrando
los muros de la esfera luminosa,
del espejo, en que Dios mira su hermosa
imagen, los reflejos vais copiando.
Transformaciones escribís de forma,
que a Dios en vos, y a vos en Dios la suma,
de este amor antagónico transforma.
Nadie igualdad con vos, virgen, presuma,
pues la mano de Dios, que el alma informa,
os va llevando al escribir la pluma.