Al Olimpo de Júpiter divino,
donde rayos de sol forman doseles,
a quejarse de vos, o nuevo Apeles,
con triste voz Naturaleza vino.
Dijo, que vuestro ingenio peregrino
le hurtó para hacer frutas sus pinceles;
que no pintáis, sino criáis claveles,
como ella en tierra, vos en blanco lino.
Júpiter las querellas escuchadas
hizo traer un lienzo, y viendo iguales
con las que ella crió las retratadas;
mandó, que vos pintéis las naturales,
y ella pueda sacar de las pintadas,
quedándose en el cielo, originales.