Rosa gentil, que al alba de la humana
belleza eres imagen, ¿qué pretendes,
que sobre verdes esmeraldas tiendes
tu mano de coral teñida en grana?
Si cetro, si laurel, si ser tirana
de tantos ojos, que en tu cárcel prendes,
¡cuán en vano solícita defiendes
reino que ha de durar una mañana!
Rinde la vanidad que al sol se atreve,
¡oh cometa de abril!, tan presto oscura,
que, puesto que tu vivo ardor te mueve,
el ejemplo de tantas te asegura
que quien ha de tener vida tan breve
no ha de tener en tanto su hermosura.