Quiero escribir y el llanto no me deja
pruebo a llorar y no descanso tanto
vuelvo a tomar la pluma y vuelve el llanto,
todo me impide el bien, todo me aqueja.
Si el llanto dura el alma se me queja,
si el escribir, mis ojos, y si en tanto,
por muerte o por consuelo me levanto,
de entrambos la esperanza se me aleja.
Ve blanco al fin, papel, y a quien penetra
el centro de este pecho que me enciende,
le di, si en tanto bien pudieres verte,
que haga de mis lágrimas la letra,
pues ya que no lo siente, bien entiende
que cuanto escribo y lloro todo es muerte.