Rompe las conchas Hércules famoso
de la Hidra feroz y el campo esmalta
de veneno y de sangre, el tronco salta
por la violencia del bastón nudoso.
Pero súbitamente el escamoso
cuello brota en lugar de aquella falta
siete cabezas de cerviz más alta,
temblando el eco al silbo temeroso.
Así yo triste, que vencer deseo
esta sierpe cruel de mi fortuna
en tantas diferencias de batallas,
con más desdichas sin cesar peleo;
mas donde quiero remediar alguna,
resultan tantas que es mejor dejallas.