Señor Liñán, quien sirve sin estrella
en átomos del sol quimeras hace,
pues cuanto más el duro yugo abrace
tanto más su fortuna le atropella.
De mí estoy cierto, que nací sin ella,
¿pues que porfía, el que sin ella nace?
La forma sin materia se deshace,
cantar no puedo en Babilonia bella.
Sin premio cosa injusta me parece
perder el tiempo, encanecer temprano,
ídolos de dosel, confuso abismo.
Dichoso vos, a quien el cielo ofrece
tabla en el mar, y en el profundo mano,
sirviendo a dueño que se da si mismo.