Las dos luces del mundo en mortal velo,
que España en forma de Latona cría,
solían dividir la noche y día,
nuestro polo español y el austro cielo.
Mas ya que un mismo amor y un justo celo
juntó sus almas, donde más podía,
por las esferas de su monarquía
caminan en un mismo paralelo.
Y así pasando por tu signo ahora,
como en oriente, de Castilla nacen,
Valladolid famosa y excelente,
ya tienes de su cielo, sol y Aurora;
da luz, da perlas, pues los dos te hacen,
Filipo cielo, Margarita oriente.