Feroz león, la planta fiera en vano,
atravesada de la dura espina,
muestra al esclavo y a curarle inclina,
humilde, el inhumano al sabio humano.
Véele después salir en el romano
anfiteatro, que a morir camina,
y paga la piadosa medicina
rendido al pie que le curó la mano.
Pues si humilla un león tanta fiereza,
¿quién hay que corresponda con mal trato
a quien debe piedad, honra y nobleza?
Siendo un león de la amistad retrato,
corrida puede estar Naturaleza
el día que ha formado un hombre ingrato.