¿Cuál es el miserable caminante
que en cuatro pies comienza su camino,
y luego en dos le pone su destino,
porque con menos va más adelante?
Es en todas sus cosas inconstante,
y en todas sus posadas peregrino,
y cuando a la postrera está vecino,
anda en tres pies, y no es en un instante.
Lleva una imagen dentro de su pecho,
con tres guardas, y fuera cinco puertas,
y es de dos cosas muy distintas hecho.
Es un breve reloj de horas inciertas,
torcido siempre al bien, al mal derecho:
dime lo que es, y triunfas de él si aciertas.