Hiedras que, de estos álamos esposas,
a un hielo frío enseñaréis amores,
y viendo a vuestros pies crecer las flores,
con más amor los abrazáis celosas.
¿Qué sienten vuestras almas amorosas
cuando las viste Abril de sus colores,
pues llegan a tener competidores,
por celos hiedras, por amores rosas?
Yo, viendo que les dais tantos abrazos,
mis locas esperanzas aventuro,
porque no hay posesión sin firmes brazos.
Vuestros amores imitar procuro,
porque quien tiene el bien con menos lazos,
¿cómo puede pensar que está seguro?