Meliso, amor no es calidad ni elige
ni de la sangre ni el valor se informa;
él dura, donde el alma se conforma
con ley de no escuchar quien le corrige.
A sólo conservarse amor dirige
la materia amorosa de su forma,
y, si el que ama en lo amado se transforma,
amor sin calidad a nadie aflige.
Quiérome a mí, queriendo lo que quiero;
es lo que soy, luego mi amor no es culpa;
y si pueden vencerse las estrellas,
las de unos ojos no; por eso espero
que entrambas me darán justa disculpa
éstas por fuerza, y por belleza aquellas.