Podrá ser que mirando los cabellos
que hicieron de oro ya la edad, ya el arte,
aparte plata y bajo cobre aparte,
colgar por almas desengaños de ellos;
podrá ser que mirando de los bellos
ojos, que adoro, oscurecida en parte
la luz que con el sol términos parte,
y al envidioso amor vengado en ellos;
podrá ser que marchitos los claveles,
y el hilo de las perlas roto, olvide
la causa, amor, con que abrasarme sueles?
No podrá ser, que el alma no se mide
con tiempo, y cuanto más, oh tiempo, vueles,
tanto más tiempo para amar la pide.