Zeuxis, pintor famoso, retratando
de Juno el rostro, las facciones bellas
de cinco perfectísimas doncellas
estuvo atentamente contemplando.
De cuál las rubias trenzas imitando,
de cuál la blanca frente, y las estrellas
que expiraban de amor puras centellas,
fue el rostro celestial perfeccionando.
Pero si viera lo que en vos contemplo
de valor y hermosura, la famosa
tabla fuera inmortal con vuestro ejemplo.
Porque Grecia, mirándoos tan hermosa,
os consagrara su Lucinio templo;
la imagen fuera Juno, y vos la Diosa.