Siempre te canten, santo Sabaot,
tus ángeles, gran Dios, divino Huleq:
mi vida excede ya la de Lameq,
huir deseo como el justo Lot.
Cayó en viéndote el ídolo Behemot,
sacerdote mayor Melchisedeq;
no ha tocado a mi alma Abimeleq,
ni Jezabel la viña de Nabot.
Profetas falsos dan la muerte a Acab,
David desea ya el agua de Bet,
por la paciencia con que espera Job.
Crüel está con Absalón Joab,
sal del arca a ver el sol Jafet,
y el cielo de la escala de Jacob.