Antes, que al pobre yo despida, pida,
Dios mío harina a su molino, ino,
a su mesa Real Divino, vino,
aquella vid que da bebida vida.
Donde la Fe, que en mí resida, es ida,
todo el sustento que convino, vino,
y aunque de gloria desatino, atino,
que un Serafín ni aun la comida, mida.
No tanto bien en tu balanza, lanza,
mi error, ni doy al viento humano, mano,
que no es la humana confianza, fianza.
Que puede haber en un gusano, sano,
dichoso yo, si está mudanza, danza,
al son del cielo mi villano, llano.