Poderosa potencia, entendimiento,
no por la general filosofía
que da a la majestad la monarquía,
que voy en diferente fundamento.
Pero, para rendir el pensamiento
e inclinar a su amor la fantasía,
como muestra el ejemplo de la mía,
¿quién tuviera tan presto atrevimiento?
Más quiero la razón que los antojos,
aunque la vista reine en los oídos;
que cuando al ver se rinden mil despojos,
con el divino oír quedan vencidos;
porque si el cuerpo escucha por los ojos
el alma quiere ver por los oídos.