Desde el agua del rígido Mosela,
que corre de Colona hasta Argentina,
vine al Marnés Francés, que la divina
gracia y beldad gozaba de Marcela,
por la venganza de mi hermana Estela,
he sido otro Plutón de Proserpina,
hasta el Ebro Español, que el paso inclina
al Asturiano mar desde Tudela,
legado aquí conozco claramente,
que me falta del alma un Carlos todo,
puesto que tengo tanto bien conmigo,
que no hay cosa que el cielo justamente
ofenda, ni castigue de tal modo
como el olvido de un grato amigo.