Amor, amor, un hábito vestí
con que parezco yo, mas no soy yo;
por ti mi entendimiento se perdió
y me ha dejado la razón por ti.
Cuando contemplo lo que soy y fui,
pienso que tu poder me transformó;
de todo lo mejor que Dios me dio
ya no ha quedado cosa buena en mí.
Mi ser perdiendo la memoria va,
que como mi discurso te entregué
del gusto la razón vencida está.
Soy labrador que el viento aré y sembré
en tierra que mis ojos riegan ya,
siendo la muerte el fruto de mi fe.