No puede haber amor que iguale al mío;
mi sentido excedió mi sentimiento;
cuanto sin vos es bien, cuanto es contento,
es para mi tormento y desvarío.
Tan nuevas almas en mi pecho crío,
que son pocas cien mil para un momento;
háceme sombra el mismo pensamiento,
y de ella, si os ofende, me desvío.
Amor no tiene en mí cosa imposible,
por mí sola se pudo pintar ciego;
el alma para voz no es invisible.
Con esta fuerza a lo imposible llego,
y os quiero tanto más de lo posible,
que si no soy amor, vengo a ser fuego.