Amando, recelar daño en lo amado,
nueva pena de amor se considera;
que quien en lo que ama daño espera,
aumenta en el temor nuevo cuidado.
El firme pensamiento desvelado,
si le aflige el temor, fácil e altera;
que no es a firme fe pena ligera
ver llevar el temor al bien robado.
Mi esposo adoró; la ocasión que veo
al temor de su daño me condena,
si no le ayuda la felice suerte.
Al bien suyo se inclina mi deseo;
si está presente, está cierta mi pena;
si está en ausencia, está cierta mi muerte.