Yo Carlos, por mi parte descendiente
de los emperadores alemanes
y de reyes y santos capitanes,
por mi madre en España y de ella ausente,
confieso un Dios, confieso juntamente
todo lo que la Iglesia santa adora;
mis pasados entonces, y yo ahora,
en una fe y unión eternamente;
declaro que es Lutero infiel, y digo
que le mando salir de mis estados
como artífice hereje y enemigo,
y así os suplico, oh príncipes amados,
ensalcemos la fe con su castigo
y seremos de Dios remunerados.