Si la mujer es de importancia al hombre,
digan humanas letras, y divinas,
el bulto de Milcó, y las cortinas
de Sancha el hecho, y la prisión asombre.
A Rosimunda desde agora nombre
la fama entre las Griegas, y Latinas,
pues para sus historias peregrinas
ganará mi valor inmortal nombre.
Mas ay, como el Conde de Castilla,
hoy te libré no pagues con engaños
fe que al valor del hombre maravilla.
Mas no son en mujer casos extraños,
porque como salió de su costilla,
siempre pone los hombros a sus daños.