Trepa amorosa vid la Primavera
por olmo blanco, y de diversos lazos,
forma rubricas verdes para abrazos,
que ven del año la razón postrera.
Llega el villano, y al segur ligera
arrima al tronco, y de los tiernos brazos,
con duro golpe en frágiles pedazos
rinde a la tierra su pomposa esfera.
Así engañada la esperanza yerra
de una mujer, a quien el golpe alcanza
de un desengaño que la puerta cierra.
No hay fe segura, amor, ni confianza
en el hombre más noble de la tierra,
y luego llaman la mujer mudanza.