Para cortar a Clori los cabellos,
solícita la tierra pretendía
saber del cielo en que lugar quería
poner sus lazos para honrarse de ellos.
El sol decía que a sus rayos bellos
se debe el oro, pues le engendra y cría,
y por tener dos soles, dijo el día
que el cielo dividiese el sol con ellos.
Amor, de su belleza pretendiente,
los pidió para el arco extraña historia;
mas dijo Venus por honrar el suelo:
Cielo por cielo, estén sobre su frente;
pues hay almas que aspiran a su gloria,
y tenga sol la tierra como el cielo.