Celebran viejo y nuevo Testamento
dos capas, de José fue la primera,
que la dejó para correr ligera
su castidad a un loco pensamiento.
Las del segundo con piadoso intento
fue de Martín, que con no dala entera
dio envidia a la que cubre la alta esfera,
y tiene al mismo sol por ornamento.
¿Cuál será de estas dos la más preciosa?
pero la de Martín será más bella,
aunque es la de José casta y hermosa.
Porque si cubre al mismo Dios con ella,
ya es capa de los cielos milagrosa,
y la mayor, pues que se encierra en ella.