Árboles haced fiesta a mi esperanza,
que andaba por los aires fugitiva;
cubrí sus hojas de menuda oliva,
adonde tanta paz el alma alcanza.
Venid, aves, a ver mi confianza;
corred, arroyos mansos, plata viva,
cuyo papel bruñido el tiempo escriba
con historias de amor en mi mudanza;
que antes que muestre enero blanca barba
veré con dulce fin a mis congojas,
que el tiempo de mi amor el tierno adarva,
pues antes que veáis las tiernas hojas
de vuestro labrador verá la parva
campo de plata con espigas rojas.